Amanecí con una sonrisa en los labios, envuelta en una sensación de felicidad y tranquilidad. había tomado el tiempo para reflexionar y finalmente había llegado a una decisión importante: iba a aceptar las cosas tal como eran, incluso si mis recuerdos continuaban distorsionados. Estaba siendo obstinada al no querer aceptar lo evidente, lo que estaba justo frente a mis ojos. Era hora de dejar de resistirme y abrazar la realidad tal como se presentaba.
Giré la cabeza y vi a Nikolae, mi amado espo