El abogado llegó sin anunciarse.
No pidió acceso.
No pidió audiencia.
No pidió permiso.
Valeria se dio cuenta de su presencia por el cambio en el ambiente, no por su figura. Las conversaciones bajaron de volumen de forma automática, como si alguien hubiera girado una perilla invisible. Las personas dejaron de moverse con naturalidad. El cuerpo colectivo reconoció la amenaza antes que la mente.
—Tenemos visita —murmuró alguien.
Adrián levantó la vista al mismo tiempo que Valeria.
El hombr