Fernando la miró y dijo: —Le estaba preparando fórmula para bebés...
—No es necesario —respondió Aurora, bajándose de la cama y acercándose. —¡Dámela a mí!
Fernando la miró sin decir nada, con los labios apretados.
Aurora extendió la mano, pero él no se movió.
¡Por un momento, el tiempo parecía detenerse!
...
Alfredo volvió.
Parecía de mal humor.
Gabriela no le preguntó nada.
Felipe estaba enfermo.
El ambiente en la casa era un tanto sombrío.
Solo Estela deambulaba por la casa todos los días.
Úl