Era probablemente la primera vez que Aurora se enojaba tanto con él, y frente a él.
Fernando permanecía en silencio.
Aurora se sentó y lo miró: —¿Qué estás tratando de decir? ¿Tratarme así? Soy tu esposa, ¿qué crees que soy para ti?
En ese momento, no sintió ni una pizca de ternura en él.
Rudo y feroz.
Nunca había sido así antes.
No importa cuán intensa fuera la discusión, él siempre tenía en cuenta sus sentimientos.
Nunca la hacía sentir incómoda.
¡Y fue precisamente su cuidado lo que la hizo a