Joan no se atrevió a mirar.
Cerró los ojos.
La cremallera se movió lentamente, ¡el sonido de la cremallera sonaba como si estimulara los tímpanos de las personas!
Los labios de Joan se movieron.
Pero no se atrevió a emitir un sonido.
¡La cremallera se abrió rápidamente!
La imagen que Alfredo menos quería ver apareció ante sus ojos.
Afortunadamente, no era un cadáver, sino una pierna.
Sí, ¡dentro de la bolsa negra había una pierna humana ensangrentada!
Alfredo la miró con seriedad.
La mirada es s