¿Qué cosa tan secreta?
—Santiago.
Al llegar, Gabriela lo llamó.
Normalmente, al verla, él se acercaría corriendo.
¿Por qué hoy no aparecía?
¿O no estaba en el centro?
Pero su tono por teléfono indicaba que estaba allí.
—Santiago...
Antes de que terminara de hablar, cintas de colores aparecieron de la nada, y sus colegas del centro la rodearon.
Pétalos de colores y papel rojo recortado caían del cielo.
Aterrizando en su cabello y hombros.
Ella miraba desconcertada.
¿Qué estaba pasando?
Santiago e