Por no mencionar el hecho de que todavía hay guardias fuera.
Gabriela tampoco quería huir.
Sólo escapó de Javier y volvió a caer en manos de Rodrigo.
No tenía fuerzas para correr.
Javier la miró, era tan callada que le inquietaba.
"Gabriela, ¿qué intentas hacer otra vez?"
Gabriela se sentó honestamente en el sofá, "sé que no puedo huir así que, no malgastaré mis fuerzas luchando, pero, si intentas hacerme algo mal, prefiero matarme."
Su tono era tranquilo mientras relataba.
Javier se rió, "¿Para