Recordó que el hotel donde estuvo con Alfredo tenía cámaras de seguridad en los pasillos.
Si él las viera, su identidad quedaría expuesta.
Dado que él también tenía una nueva vida.
Ella no debería causar más problemas.
Se vistió y fue al hotel.
Explicó su situación, pero la recepcionista no podía borrar el video.
El hotel también tenía sus políticas.
Justo cuando no sabía qué hacer, Fernando apareció: —¿Qué haces aquí?
Al verlo, Aurora, nerviosa, agarró el borde de su ropa y preguntó con rigidez