Levantó la mano y se tocó su vientre, diciéndole en mente al bebé que se había ido: Mira, la gente que te hizo daño tuvo su merecido.
Cerró la puerta y se sentó en la cama, sus ojos se posaron en el vaso de agua.
Desde el día que apareció Inmaculada, no ha comido ni bebido nada del hospital, sólo lo que trae Dalia.
Inmaculada iba a hacerle daño, pero por error, Rodrigo se la bebió.
Más o menos, la ha evitado el desastre.
Sacó su teléfono y llamó a Alfredo y le contó lo de Rodrigo, "Consíguele un