En el hospital, Gabriela se despertó.
Rodrigo le sirvió agua y preguntó en voz baja: —¿Tienes hambre?
Gabriela dijo: —No tengo hambre, ¿conseguiste el medicamento?
—Sí.— Rodrigo respondió: —Dije a Felipe que le pusiera el medicamento a Alvaro y le dejará al abuelo después.
Rodrigo se preguntaba por la función de aquella droga, que consistía principalmente en destruir los nervios de la memoria.
Gabriela intentó que Alvaro olvidara la enemistad.
Le dio la oportunidad de empezar de nuevo.
Esto sí q