¿Le duele?
Le dolió mucho en aquel momento.
Pero el dolor físico no era tan grande como el dolor de su corazón por la pérdida de su hijo.
Ella bajó los ojos y no respondió.
Rodrigo la agarró de la mano para que no se moviera y bajó la cabeza hacia su boca y la besó.
"Uy... ¡¿Estás loco?!"
Rodrigo enganchó los labios, sus cejas y ojos eran perversamente juguetones, "yo hablo, tú tienes que contestar, es de buena educación, tú no sabes ser educado, yo te enseñaré, ahora mismo esto es un castigo, s