El doctor Serrano conocía bien a Alfredo, por eso aceptó esta operación de urgencia.
Fue sólo que ahora, no era bueno la situación.
"Se ha salvado, todavía tiene respiración..."
Cuando la secretaria oyó al médico decir que Felipe se había salvado, se asustó y su teléfono móvil se le resbaló de la mano y cayó al suelo.
¡Snap!
La pantalla del teléfono móvil estaba agrietada.
Iris le lanzó una mirada, y creyó que la secretaria tenía miedo.
Alfredo pensó que la secretaria estaba emocionada y le dijo