Alvaro gruñó y dejó escapar una fría carcajada, "No olvides que ahora mismo estás bajo mi control, y si quieres matarme, tendrás que ser capaz de hacerlo."
"No, estamos sujetos el uno al otro, y tú sabes muy bien en tu corazón que una vez que hagas daño a mi hijo, a mi madre, me defenderé, y cuando eso ocurra, no conseguirás nada, así que aunque estén en tus manos, no podrás hacer daño a ellos, y claro que estoy sujeto a ti, y tengo miedo de que les hagas daño, así que voy a hacer lo queque me d