Emilia también vio a Rodrigo, con una mirada de evidente sorpresa.
Parecía sorprendido de verle aquí.
No habló primero porque había ancianos y, sinceramente, se quedó al lado de su abuelo.
El aura de Rodrigo era lo suficientemente fuerte como para hacerse notar al instante, incluso cuando no dice ni una palabra y se quedaba sentado donde estaba.
Diego Yanez lo vio enseguida.
Sonriendo, dijo, "Este es tu nieto favorito, ¿verdad?"
Con indisimulado orgullo, Ricardo respondió riendo, "Nos gana a su