Él lo causó.
Pero el deseo de divorcio de ella era tan firme que él ya no podía tolerarlo, ya no podía acomodarse a él, sino que no podía soportar el hecho de que ella pudiera enviar a su propio padre a arrodillarse ante su abuelo sólo para poder divorciarse de él con el fin de querer divorciarse de él.
Quedaba claro lo sólido que es el corazón de Gabriela para el divorcio.
Vio que ella estaba así.
Rodrigo tenía aún más miedo de contar lo que pasó aquella noche.
¿Le odiaría más si se enterara?
"