Cristóbal tuvo que dejar a su familia en el comedor para correr al lado de su querido abuelo, sus abuelos habían vivido juntos por muchisimos años, se amaban y se comprendían como pocas parejas habían visto el Ceo
En la mansión luna turqueza Alejandrito y la niña Valentina salieron a caminar un momento al jardín, entonces fue que el niño Mendoza le entregó su obsequió, Valentina desenvolvió el regalo delicadamente encontrándose con una pequeña caja alargada, la abrió y sus hermosos ojos brillar