Los abuelitos habían dejado al pequeño bebé encantado con pasearlo en brazos, ahora ya no quería permanecer en su cuna por mucho tiempo, su consentidor padre tampoco ayudaba mucho, el hombre parecía un canguro con su cría pegada a él
Camill aún estaba adolorida, dar a luz en parto natural a un bebé de cuatro kilos trescientos gramos le estaba pasando factura
Cristóbal? llamó la bella madre _ dime Camill, que necesitas? _ sabes e tenido bastante dolor en... _ en dónde Camill? el hombre no entend