Las compras transcurrieron sin más contratiempos, Camill, compró unas prendas para ella y ropa interior, para el bebé Cristóbal también compró unos conjuntos, el pequeño se portó muy bien por qué estaba en los brazos de su madre, llevaba el dedo índice metido en su boquita y sus hermosos ojos verdes grisaseos muy abiertos
Renzo se sentía feliz al lado de la hermosa madre, en la tienda la pareja y el bebé robaban las miradas, él era sumamente atractivo, elegante y Camill era una belleza fruera d