Una de las mucamas ser quedó pendiente de el bebé Cristóbal mientras que Camill bajó a hablar con Renzo, este se encontraba tomando el té en el jardín, cuando la vió venir se levantó de inmediato como el caballero que era, ven siéntate Camill, el imponente Ceo le sirvió el mismo el te, Camill se sentía un poco abrumada
Renzo tenemos que hablar, él bebé y yo no podemos quedarnos mucho tiempo en tu casa, no quiero molestarte, mi pequeño suele llorar bastante y no duerme de noche, necesitaré mi p