Camill
Dejo escapar un largo suspiro recordando las emotivas palabras de Cristóbal el día de nuestra boda, era tan frío y tan arrogante que nunca me hubiera imaginado que se había enamorado de mi desde que tuvimos aquel accidente, se veía tan altivo y tan despiadado que no pensé que tuviera un corazón que pudiera sentir algo
Después de la iglesia nuestra recepción aquí en luna turquesa fue maravillosa, El Ceo Mexicano bailo toda la noche conmigo y con nuestros hijos, la luna de miel fue increíb