Mattia y yo exploramos varias tiendas hasta dar con una que nos cautivara a ambos. Me probé diversos vestidos que me fascinaron, y simplemente al vestir algo más elegante, me sentía como una princesa.
El estilo de Persefone me atraía: vestidos largos y blancos que dejaban ver bastante piel, combinados con joyas doradas y cinturones que realzaban la cintura. Incluso cuando recogía su cabello, dejando caer algunos mechones ondulados como si no le importara, le quedaba aún más encantador.
Por supu