Ese sábado me puse a limpiar mi cuarto, pensando, también, en lo que llevaría a la casa donde viviría con Louis después de casarnos. Mis padres me dijeron que podía dejar todos mis peluches porque mi cuarto seguiría igual por siempre. Yo tengo como doscientos muñecos, je je je. Únicamente llevaría aquellos juguetes que cuidaban mis sueños, por ejemplo el señor castor, el señor gorila, la señora jirafa y por supuesto el señor perro bulldog. Los tengo de todos los tamaños y colores porque me ha