Esa noche le escribí a Marcus a su whatsapp. -¿Qué haces?-, le pregunté. Yo estaba en la cama, echada, descalza, con mi pijama de ositos ya puesto y me sentía sensual y coqueta a la vez.
-Recordaba las campiñas de Glasgow, cuando iba montando a "Candela", ahora todo son carros, edificios, tiendas, el mundo se ha estropeado ya no es como era antes libre de contaminación y tanto ruido-, me respondió.
-Hay mucho apuro-, le di la razón.
-Jamás podré acostumbrarme a esos carros modernos, pre