Picada por la curiosidad y aprovechando mi descanso en la clínica, decidí dar una vueltita por la casa de Marcus. No tenía programada ninguna consulta, solo quería ver el ambiente en que vivía mi paciente, escuchar a los vecinas, quizás refiriéndose a él, quejas, chismes, no sé, algo que me pudiera ayudar en el tratamiento, aunque en realidad todo eso era tan solo una excusa. La realidad era que quería estar cerca de Green, tampoco les voy a mentir.
Aquel era un barrio apacible, tranquilo y