Tuve que atender otros casos, también leves, cuadros de paranoia en su mayoría, y una chica adolescente que se rehusaba hablar y que era porque su padre le prohibió verse con su enamorado, un compañerito de colegio que resultaba bastante conflictivo, y el papá consideraba que se trataba de una mala influencia para su hija.
Yo había llevado mi vestido rojo, entallado, largo, con una audaz abertura hasta el medio muslo, para la cita con Louis. Me puse pantimedias y también había llevado mis