24. Bella durmiente
Elías Ferrer Brin
No sabía como consolar el llanto de Laura, hace más de diez minutos que se la ha pasado llorando frente a la ventana de la habitación de Abril. He querido explicarle las cosas, pero creo que no es el momento, vuelvo a fijar mi vista en ella que por decima octava vez se ha limpiado las lagrimas del rostro con las manos.
Yo también quisiera que Abby despertará, abrazarla, besarla, que me vea con esa dulce mirada marrón, quiero ver su rostro cuando se enteré que podrá vivir mucho