25. Adicta a sus besos ardientes
Abril Lara
Nunca había sentido tanta felicidad de ver a mi tía, a pesar de que no podía abrazarla por la herida que tenia en mi pecho, me sentí muy feliz y agradecida por verla. Estuvimos hablando, llorando y riendo. Al igual que Elías, sentía que me estaban ocultando algo puesto que cuando le pregunte sobre mi familia, ella solo cambio el tema. Quería saber, necesitaba saber que había pasado con mi familia desde aquella vez, si mi madre se enteró de la amante de papá o simplemente el ni si qui