Collin*
Antes del amanecer, Maden había arrastrado a Collin fuera del bosque. Llevaba una venda en los ojos, y todo lo que podía hacer era escuchar los sonidos a su alrededor.
El suelo de tierra, los pasos firmes, las voces distantes. Él la condujo hasta una habitación pequeña y fría. Cuando le quitó la venda, parpadeó contra la tenue luz, sintiendo las cuerdas apretadas en sus muñecas. El lugar estaba casi vacío, solo una cama y una silla.
"Espero que te gusten los alojamientos."
La voz de Mad