Lark sentía que su corazón aún no se había calmado por la terrible experiencia que su mate acababa de pasar. Si hubiera sido una lycan, el alfa se habría sentido avergonzado de no haberla advertido correctamente de antemano. Por otra parte, si ella hubiese sido una lycan de su manada, lo habría sentido primero y se habría apartado del camino.
Pero, para bien o para mal, su luna, su Kary era humana. Tan condenadamente frágil e indefensa cuando se trataba de lugares que no conocía, como por ejem