Esa constatación lo hizo notar además la total ausencia de náuseas o incluso mal humor que normalmente sentiría en ese momento por estar tanto tiempo en el mercado, rodeado de tanta gente.
Lark lanzó una mirada a su mate, con el corazón hinchado de gratitud, sólo para encontrarla mirándolo y a su vez a los nobles tacaños, una y otra vez.
Inmediatamente el calor subió a su nuca, haciéndolo sentir avergonzado. ¿Ahora Kary lo consideraba frió egoísta y carente de compasión por negarles algo que p