El alfa de ojos heterocromáticos no podía creerlo, su mujer se había alejado de él solo unos metros, pero el lycan ya estaba volviendo a sentir las náuseas familiares, instalándose en la boca de su estómago.
Eso sucedía cada vez que visitaba el pueblo por A o B motivo, ese era el motivo principal por el cual se empecinaba tanto en quedarse encerrado en su castillo con sus soldados lycans, correr sólo por los bosques de los alrededores sin llegar hasta ese límite o pasarse horas bajo tierra, en