—Hablando de rudeza e intimidación, vamos a la ciudad. Quiero enseñarte a tu pueblo, ellos quieren conocer a mi mate, oficialmente—el alfa dijo con entusiasmo.
—¡Qué bien! Deja que me ponga algo de la mejor ropa que traje y vamos.
—Pero, en todos estos meses que te has ido, descubrí algo interesante, algo que no había pasado nunca y algo con lo que debes tener cuidado cuando estemos por allí.
—¿Qué es?—kary lo miró con interés—. ¿Son los desquiciados? Ya no pueden existir lobos así, ya que has