192. Protección de padre.
Isabel se transformó de golpe. Y ni siquiera viéndola enojada, las criaturas que corrían hacia el grupo se intimidaron. En ese instante, Francisco pensó que, al menos, eran unos cuantos. Si hubiera sido la jauría entera de peones, muy seguramente en ese momento estarían viviendo sus últimos minutos de vida. Pero tenía todas las esperanzas puestas en que podrían enfrentarlos. Claro que podrían.
Así que se preparó. Edison también se transformó; apenas pudo observar de soslayo y, en un solo segund