137. El Deber y el Deseo.
Francisco estaba de pie en la parte más alta de la montaña. Tenían un pequeño lugarcito donde podías divisar la pradera. Era estrecho, donde apenas podían haber dos personas. Lo utilizaban para hacer observaciones. Pero ahora él estaba ahí de pie, observando el pequeño puntito que se perdía en el horizonte. Era su padre, el que se iba, dejando atrás una capa oscura que le cubría todo el cuerpo. Y no pudo evitar sentirse mal por ello. Pero tenía que hacerlo.
El vampiro lo había traicionado, lo h