Khalam se quedó inmóvil por primera vez en su vida. Había ido a entregar unos documentos cuando escuchó gritos provenientes de la oficina de Misha. Al entrar, nada lo preparó para verla envuelta en una pesadilla de la que no podía despertar. En medio de un ataque de pánico, encogida en el suelo, intentaba proteger a su amiga de sus demonios del pasado.
Mica no paraba de llorar, rogándole que se calmara. Junto a ella, una caja tirada al lado de una muñeca desagradable. No entendía qué estaba pas