Me acerqué lentamente mientras observaba a Mica intentando reanimarla. Me sentía inútil en este momento. Un médico que llegó poco después verificó sus signos vitales y le administró un miorrelajante. Miré a Mica, quien se alejó limpiándose las lágrimas mientras le gritaba a una persona por teléfono. Las palabras que pronunciaba resonaron en mi mente: "detective", "maldita muñeca", "igual que aquella noche", "ataque". Cuando se percató de mi presencia, dejó caer el celular y me miró.
- Este no e