Sin embargo, tras las redadas, Hamed decidió implantar un sistema de méritos militares, tal y como había sugerido Charlie, otorgando medallas y ascendiendo a cualquier hombre que hubiera tenido un desempeño admirable, llegando incluso a hacerlos ricos.
No obstante, en opinión de Charlie, el dinero no debía ser la regla de oro para gestionar un régimen. Si se pagaba demasiado a los soldados, empezarían a comportarse como mercenarios: solo se preocuparían por el dinero y serían incapaces de sacri