Mientras Bernard se afanaba por ganarse la simpatía de la gente, los internautas no dejaban de elogiarlo y de maldecir a Aguasnegras hasta la saciedad.
La petición en línea para que se llevara a cabo una auditoría transparente de la empresa alcanzó rápidamente los tres millones de firmas y, llegados a ese punto, incluso los gobiernos se vieron obligados a ofrecer una respuesta satisfactoria.
Sin duda, aquello suponía un auténtico quebradero de cabeza para las autoridades de distintos países, y