Tanto Charlie como Hamed se sintieron un poco incómodos en ese momento, ya que había muchas cosas que no debían decirse en voz alta.
Por eso, decidiendo no seguir por ese camino, Charlie le dio una palmada en el hombro a Hamed.
"Intenta irte a casa y arreglar las cosas. Llámame enseguida si tienes algún problema; haré todo lo posible por ayudarte".
"¡Vale!", asintió Hamed, emocionado. "¡Gracias, hermano!".
Charlie y Claire se mantuvieron firmes en su decisión de no asistir a la fiesta de