Para la mayoría de los miembros de la camarilla, Tanya era un rostro familiar, pero nunca la habían visto tan fría.
Por su parte, ignoró sus miradas nerviosas, manteniendo un rostro de póquer mientras seguía comiendo.
Algunos miembros de la camarilla se volvieron entonces hacia Julien.
Habían viajado hasta Oskia por él, o mejor dicho, por su potencial amenaza.
Y, sin embargo, aunque habían dado por sentado que Julien había sido quien salvó la vida de Tanya, ese no parecía ser el caso en ese