Dicho eso, la camarilla se puso de pie de repente, inmóvil y en silencio.
Mientras Charlie y Julien se sentaban junto a Tanya, Charlie miró a su alrededor y dijo: “Gracias a todos por viajar desde medio mundo hasta Oskia, tanto para celebrar el éxito de Tanya como para dar prestigio al restaurante de mi amigo”.
La camarilla se quedó atónita.
¿Quién demonios era su amigo?
A Charlie, sin embargo, no le importaba si seguían el ritmo.
Al estirarse y reclinarse en su asiento, dijo: “Creo reconoc