Zeus logra hacer que su corazón lata de nuevo, pero Percival está muy mal. La ambulancia llega quince minutos después y el equipo médico lo estabiliza antes de llevárselo.
Todos salen tras la ambulancia, menos Luna, quien no siente ni una pizca de remordimiento, pena o culpa… no está para sentir nada de eso por un hombre que sólo les arruinó la vida.
—¿Estás bien? —le pregunta Jack mientras el auto los lleva de regreso al hotel.
—Por supuesto, no tengo razones para estar mal. Después de todo, c