El silencio es tal que podría oírse un alfiler caer. Thomas se gira nuevamente a su abuelo, quien parece estar a punto de estallar. Percival se pone de pie y camina hacia ellos, mira a Luna con desprecio unos segundos de arriba hacia abajo y una mueca de asco aparece cuando ve su vientre abultado.
La tensión se puede palpar en el aire cuando Luna se encuentra frente a frente con su abuelo, el hombre que durante años la ha rechazado sin siquiera conocerla. La majestuosa mansión familiar que pare