Jack camina con ese porte de dios griego que le seca la boca a muchas, pero la única boca que Jack besaría es la de Luna. Se acerca un poco más y vuelve a hablar con esa voz penetrante como el más filoso de los hielos.
—¡Esta mujer les está mintiendo! —Jack camina vestido con su traje negro impecable, mira por unos segundos a Luna y se enfrenta a Fiona—. ¡Yo nunca me comprometí con ella! Todo fue un invento para presionarme a que me casara con ella, para acceder a mi fortuna porque ella está en