Luego de aclarar bien las cosas y tener un reencuentro en toda regla, Zeus y Beverly deciden quedarse en la casa en la cual están viviendo en Marsella, porque es mucho más cómodo.
Es por eso por lo que los días en que Luna tiene libre se quedan las dos en casa haciendo desastres en la cocina que resultan en algo delicioso. El más feliz con eso es Zeus.
—¿Crees que le gusten estas galletas? —pregunta nerviosa Beverly.
—Por supuesto, a él le gusta todo lo que haces, es un fanático de tu comida, s