Jack se encuentra en su oficina concentrado entre números y evaluaciones, cuando Harry, su secretario, le anuncia la llegada de una señorita que se ve algo enferma.
«No te emociones, no es Luna, a ella la conocen todos», se pone de pie y se acerca a la puerta por donde debería pasar la visita inesperada y se sorprende de ver allí a Beverly, pero se preocupa cuando ve el estado en el que se encuentra.
—¡Beverly! —corre hacia ella porque la ve tambalearse, la toma entre sus brazos y la lleva hast