Cuando las primeras luces de un día nublado comienzan a inundar la habitación, Jack se levanta rápidamente para cerrar las cortinas que olvidó correr por la noche. Se gira para ver a Luna dormida en su cama, con el cabello desparramado en la almohada y se pasa las manos por el cabello.
Hace tanto que se sentía así, tan vivo, tan feliz… verla allí, descansando plácidamente luego de haber probado todo lo que se les ocurrió para entregarse a la pasión. Tan sólo recordar lo ocurrido por la noche pr