Diana corrió apresurada hasta la entrada del callejón, apoyándose contra la pared desgastada mientras intentaba poco a poco recuperar el aliento.
Se llevó una mano al pecho, tratando de calmar los latidos desenfrenados de su corazón, pero en cuanto cerraba los ojos, la imagen del beso de Valentín volvía de nuevo a su mente. Sus labios aún conservaban el calor de ese intimo contacto.
—Diana. —La voz de Valentín resonó a sus espaldas.
El corazón de Diana dio un vuelco total y, de repente, uno de