El estruendo de otra explosión retumbó a lo lejos, mientras el Buster continuaba su violento trayecto a través de la zona de guerra. Dentro del vehículo, el ambiente estaba cargado de tensión; cada sacudida acercaba más a la desesperación. El equipo de Rescate Uno, agotado, pero aún decidido, mantenía su concentración, conscientes de que un error podría costarles la vida. La caravana estaba haciendo lo posible por proteger al Buster.
Daniels seguía al volante, los músculos de sus brazos tensos