La comunicación se cortó abruptamente con una estática ensordecedora, lo que hizo que todos en la sala contuvieran el aliento. Clarisse sintió cómo su cuerpo temblaba aún más, y aunque Brion seguía sosteniéndola, la sensación de impotencia crecía. El peso de la situación caía sobre ella como una perdida: su familia estaba en medio de un fuego cruzado, y las palabras de Brion, aunque llenas de convicción, no lograban disipar el miedo.
—Necesitamos tener fe en Owen —dijo Elian, tratando de manten